isla_negra
casa de poesia y literatura. Director gabriel impaglione. mensajes: poesia@argentina.com


Inicio
Enviar artículo

Acerca de
Suscríbete al blog

Categorías
General [350] Sindicar categoría
agenda isla negra [1644] Sindicar categoría
arte [66] Sindicar categoría
autores en isla negra [5] Sindicar categoría
bios [629] Sindicar categoría
cartas [44] Sindicar categoría
concursos literarios [372] Sindicar categoría
cuento [421] Sindicar categoría
encuentros [4] Sindicar categoría
entrevistas [171] Sindicar categoría
lecturas [1390] Sindicar categoría
librocomentarios [208] Sindicar categoría
libros recibidos [30] Sindicar categoría
medios [20] Sindicar categoría
memorias [205] Sindicar categoría
musica [43] Sindicar categoría
palabra en el mundo [265] Sindicar categoría
periodico [3379] Sindicar categoría
poesia [5740] Sindicar categoría
prologos [26] Sindicar categoría
radio en la isla [81] Sindicar categoría
revista isla negra [15] Sindicar categoría
tangos [48] Sindicar categoría
uniones [22] Sindicar categoría
web [1023] Sindicar categoría

Archivos
Febrero 2012 [4]
Abril 2010 [14]
Marzo 2010 [279]
Febrero 2010 [236]
Enero 2010 [252]
Diciembre 2009 [284]
Noviembre 2009 [357]
Octubre 2009 [446]
Septiembre 2009 [508]
Agosto 2009 [553]
Julio 2009 [578]
Junio 2009 [329]
Mayo 2009 [313]
Abril 2009 [249]
Marzo 2009 [335]
Febrero 2009 [283]
Enero 2009 [387]
Diciembre 2008 [288]
Noviembre 2008 [366]
Octubre 2008 [425]
Septiembre 2008 [312]
Agosto 2008 [182]
Julio 2008 [267]
Junio 2008 [199]
Mayo 2008 [155]
Abril 2008 [195]
Marzo 2008 [197]
Febrero 2008 [199]
Enero 2008 [50]
Diciembre 2007 [181]
Noviembre 2007 [377]
Octubre 2007 [420]
Septiembre 2007 [357]
Agosto 2007 [305]
Julio 2007 [177]
Junio 2007 [347]
Mayo 2007 [330]
Abril 2007 [178]
Marzo 2007 [182]
Febrero 2007 [155]
Enero 2007 [49]
Diciembre 2006 [163]
Noviembre 2006 [164]
Octubre 2006 [316]
Septiembre 2006 [249]
Agosto 2006 [223]
Julio 2006 [192]
Junio 2006 [239]
Mayo 2006 [443]
Abril 2006 [821]
Marzo 2006 [705]
Febrero 2006 [187]
Enero 2006 [224]
Diciembre 2005 [191]
Noviembre 2005 [308]
Octubre 2005 [251]
Septiembre 2005 [215]

Sindicación (RSS)
Artículos
Comentarios

 


12 de Octubre, 2007


ernesto r. del valle, cuba

EN LA NOCHE TU CUERPO SE REVELA

 

Vengo a devolverte los artificios del Verbo

y de la Gracia.

A restituir los horizontes cernidos de tus senos,

hasta extraviarme

con el tiempo despedazado por el enigma

del oráculo.

 

Tú me esperas como siempre, con el ansia en vigilia,

cómplice de la vehemencia y el sosiego.

Yo marcho por ese laberinto de íntimas palomas

para multiplicarte como a los peces y los panes,

organizando los equinoccios de esta habitación

que te revela

como la insomne huésped de mi cuerpo.

 

Separo la morbosa corola de la noche,

la que estalla en el diamante remoto de tus ojos encendidos,

mientras Van Goh, sublime y pretérito

como un aluvión de plata

siluetea su locura, sembrando de pájaros en vuelo

tu cuerpo frutecido.

 

Aparecen los pezones de sementeras levitadas

líricos botones abiertos a la sombra.

Y en ese instante

como un fauno escapado de un cuento clandestino

bojeo con mis manos tu cintura.

Voy por esa arcada de sueños, lento

y mis dedos jubilosos

se hacen plenos de miel

abejas y lloviznas.

Allí acaricio los residuos que me dejó la primavera.

Separo la orquídea de tus muslos planetarios

quiero perderme

en su territorio de gacelas sacrificadas

a los dioses del ardor

y mis ancestros.

Conquisto el sándalo que emana de tu piel,

voy a tu avidez

a tu ebriedad.

Ahora que tu pubis aguarda agazapado

en su perfume de Siempre vivas y Gardenias,

listo a saltar sobre mi bastión, como un caracol

en éxtasis.

 

Llego como un blasfemo impenitente

a la audacia de tu sexo abierto a mi sed

-cancela accesible al vino puntual-

y te penetro lento y cordial, como un sol.

En el aire hay algo parecido al temor,

pero el mundo se ovilla en este instante

se hace menos tempestuoso, más humano.

Todo nos va devorando la sangre, nos transforma

consumiéndonos en la cópula

que sutura nuestro tiempo.

Todo yace en un prodigio de frutas

en la ungida ceniza clerical

en la eclosión de tus orgasmos inmortales.

Luego me marcharé en un exordio de aves taciturnas

con el canto verde en la garganta

 

Me iré a la otra vida, la que late fuera del corazón

colgada por un hilo insomne

Me iré marcado por el hechizo del amanecer

junto a al polvo disgregado en las leyendas

amatorias.

 

Quedarás sola, con la canción de la justa soledad

salvada en sus náufragas aristas;

intima canción

apta para el estuario de tu cuerpo.

Por lobitogabriel - 12 de Octubre, 2007, 9:57, Categoría: poesia
Enlace Permanente | Comentarios 1 | Comentar | Referencias (0)

ernesto r. del valle, cuba

LA NOCHE Y SUS HERALDOS.

 

 

Y estos heraldos de fin de siglo,

Qué noche podrán liquidar

                                           En su vasto carnaval?

El arco lanza la saeta al vacío

y las sombras le devuelven su inocencia y su furia;

queda tensa la cuerda en la secreta lápida

                                          de este corazón.

Un fuego pútrido, como de gangrena

consume los halagos que

                                          resplandecen

                                          desde su rabia cotidiana.

 

Y estos Heraldos en este mes desorejado

hasta la médula

                                         ?no habíanse marchado ya con sus ropajes?

                                         ?No quedaron prendidos a otras resonancias?

 

Yo continúo tras las huellas de los otros

                                         los que dejan las lanzas del odio,

                                         los exabruptos de la ira.

 

Atravieso mi alma con esta saeta

                                         que la noche envía

y sus jugos de angustia humedecen

                                         la blanca luz que envuelve mi inocencia;

sus barajas duermen sobre mi camisa

colgada de la soledad.

Por lobitogabriel - 12 de Octubre, 2007, 9:55, Categoría: poesia
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)

ernesto r. del valle, cuba

Nací en Camaguey, ciudad cabecera de la provincia del mismo nombre, en  CUBA.

Me desempeñé como Técnico Diseñador de Proyectos Hidro-sanitarios durante toda  mi etapa laboral en Cuba y al llegar a Santo Domingo en noviembre de 1998, devine, meses después en  Profesor de Educación Artística y Español en la Ciudad de Santo Domingo, Rep. Dominicana, por necesidad de sobre vivencia.

En mi provincia, fui uno de los fundadores, en febrero de 1964,  de la Brigada HNOS SAIZ, una organización que aglutinaba a escritores, plásticos, actores jóvenes, etc. Este grupo era colegiado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. En ese grupo comencé a estrenar mis primeros poemas, muchos de ellos exprimidos sin piedad por la máquina trituradora de la crítica que se le hacía en los debates. Así fui tomando conciencia de la importancia de la palabra como elemento comunicador y en esas críticas demoledoras a veces, fui tomando experiencia de lo importante que es en literatura, borrar y enmendar, seguir emborronando y enmendando cuartillas hasta quedar a “bien” con el texto mismo.  Con mis apenas 24 años leí mis versos frente a los poetas cubanos de la generación del 52, Luis Suardías,    Fayad Jamís, Pablo A. Fernández, Rafael Alcides, César López,  Heberto Padilla,  Francisco de Oraa, Helio Orovio,  venidos de La Habana.

 

He obtenido en Cuba, varios premios y menciones en diversos concursos literarios  a  nivel Nacional y he formado parte del Jurado en los géneros de poesía y Literatura Infantil en los distintos encuentros de Talleres Literarios que se han celebrado en Camaguey, tanto a nivel Municipal como Provincial. Mis poemas han sido publicados en distintos tabloides editados en mi país, también he sido publicado en la Revista “Cormorán y Delfín” Argentina y en diferentes antologías nacionales

 

Tuve la rica experiencia de que durante  mi permanencia de cuatro años en Santo Domingo (1998-2002) me publicaran un total de veinte cuentos en el Tabloide Cultural ENFOQUES, del desaparecido diario EL SIGLO. Estos cuentos los he llevado a un cuaderno con el título CANTAR LA VIDA. (Inédito)

En 2006, obtuve aquí en Miami un  DIPLOMA DE MERITO, en el IV Concurso Internacional de Poesía que auspician las Escuelas Lincoln-Martí.

Por cuestión de Honor y a fin de salvaguardar mi poética de malabares políticos no asistí a la entrega de premios de este concurso.

Como sabes,  este año (2007)  la Revista Digital AVE VIAJERA  por instancias del Sr. Joseph Berolo (Colombia) me seleccionó como poeta del mes en su nro. de Febrero.

 Resido en Miami desde marzo de 2003, luego de una estancia de ocho meses en West New Jersey, New Jersey.

 

 

.Aquí te relaciono algunas de las   Antologías en las cuales aparecen mis textos,  editorial y fecha de publicación.

 

COLECCIÓN HNOS SAIZ (Edit. UNEAC. Cuba, 1967);

PUNTO DE PARTIDA (Edit. Pluma en Ristre, Cuba, 1970)

ESPAÑA REPUBLICANA (Madrid, 1971)

CORMORAN Y DELFIN (Argentina, 1972)

COLECCIÓN DE POESIA CUBANA (OCLAE, Cuba, 1979)

EL PROBLEMA ES ESTAR LOCALIZABLE (Edit. Oriente, Cuba, 1991.

Por lobitogabriel - 12 de Octubre, 2007, 9:52, Categoría: bios
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)

Julio Cortázar, de :Neruda entre nosotros

Mis ojos no vinieron para morder olvido.                                           
                Canto General, “Hacia Recabarren”             

Yo te amo, pura tierra, como tantas                                           
 cosas amé contrarias:                                           
la flor, la calle, la abundancia, el rito.                                           
                          Canto General, “La arena traicionada

(…)

Mucho se ha escrito sobre el Canto general, pero su sentido más hondo escapa a la crítica textual, a toda reducción sólo centrada en la expresión poética. Esa obra inmensa es una monstruosidad anacrónica (se lo dije un día a Pablo, que me contestó con una de sus lentas miradas de tiburón varado), y por ello una prueba de que América Latina no solamente está fuera del tiempo histórico europeo sino que tiene el perfecto derecho y, lo que es más, la penetrante obligación de estarlo. Como, en un terreno no demasiado diferente al fin y al cabo, Paradiso de José Lezama Lima, el Canto general decide hacer tabla rasa y empezar de nuevo por si fuera poco, lo hace. Porque apenas se piensa en esto, es casi obvio que la poesía contemporánea de Europa y de las Américas es una empresa definidamente limitada, una provincia, un territorio, a la vez dentro del campo de expresión verbal y dentro de la circunstancia personal del poeta. Quiero decir que la poesía contemporánea, incluso la de intención social como la de un Aragon, un Nazim Hikmet o un Nicolás Guillén, que me vienen los primeros a la memoria y están lejos de ser los únicos, se da circunstancia a determinadas situaciones e intenciones. Más perceptible es esto todavía en la poesía no comprometida, que en nuestros tiempos y en todos los tiempos tiende a concentrarse en lo elegíaco, lo erótico o lo costumbrista. Y en ese contexto, cuya infinita riqueza y hermosura no sólo no niego sino que me ha ayudado a vivir, llega un día el Canto general como una especie de absurda, prodigiosa geogonía latinoamericana, quiero decir una empresa poética de ramos generales, un gigantesco almacén de ultramarinos, una de esas ferreterías donde todo se da desde un tractor hasta un tornillito; con la diferencia de que Neruda rechaza soberanamente lo prefabricado en el plano de la palabra, sus museos, galerías, catálogos y ficheros que de alguna manera nos venían proponiendo un conocimiento vicario de nuestras tierras físicas y mentales, deja de lado todo lo hecho por la cultura e incluso por la naturaleza; él es un ojo insaciable retrocediendo al caos original, una lengua que lame las piedras una a una para saber de su textura y sus sabores, un oído donde empiezan a entrar los pájaros, un olfato emborrachándose de arena, de salitre, del humo de las fábricas.  (…)

Por cosas así pienso que la obra de Pablo Neruda ha sido para los latinoamericanos de mi tiempo algo que trasciende los parámetros usuales en que dialécticamente se mueven el hacedor y el lector de poesía. Cuando pienso en ella, la palabra obra tiene para mí una consistencia arquitectónica, un peso de mampostería, porque su acción en muchos de nosotros no sólo se cumplió en ese plano general de enriquecimiento ontológico que da toda gran poesía, sino en el de una toma directa de contacto con materias, formas, espacios y tiempos de nuestra América. ¿Quién podrá llegar hasta el litoral chileno y asomarse al Pacífico implacable sin que los versos de la Barcarola vuelvan desde la ya remota Residencia en la tierra, quién subirá a Macchu Picchu sin sentir que Pablo lo precede en la interminable teoría de peldaños y colmenas? Lo digo con riesgo, lo digo con dolor: cuánta poesía querida se me adelgazó entre las manos después de esa terrible precipitación mineral y celular. Y lo digo también con gratitud: porque ningún poeta mata a los demás poetas, simplemente los ordena de otra manera en la trémula biblioteca de la sensibilidad y la memoria. Habíamos vivido y leído de prestado, aunque los préstamos fueran tan hermosos; habíamos amado en poesía algo como un privilegio diplomático, una extraterritorialidad, el nepente verbal de tanta torpe tiranía y tanta insolente expoliación de nuestras vidas civiles; sin soberbia, sin jamás reprocharnos nuestras delicadas prescindencias, Neruda nos abrió la más ancha de las puertas hacia esa toma de conciencia que algún día se llamará de veras libertad. Ahora podíamos seguir leyendo a Mallarmé y a Rilke, puestos en su órbita precisa, pero ahora no podíamos negar que éramos latinoamericanos; yo sé, lo sabe lo más exigente de mi ser, que nadie salió perdiendo en esa furiosa confrontación de materias poéticas.

Por eso, a los que demasiado fácilmente olvidan, los invito a releer el Canto general para que a la luz (no, a la tiniebla) de lo que ocurre en Chile, en Uruguay, en Bolivia -complete usted mismo la lista interminable- verifiquen la implacable profecía y la invencible esperanza de uno de los hombres más lúcidos de nuestro tiempo. Imposible abarcar ese horizonte, esa rosa de los vientos que se vuelve húmedo erizo para apuntar a sus multiplicados rumbos; sólo aludiré al retrato de tanto dictador, de tanto tirano que Neruda nombró y describió sin vacilar en ese libro como si supiera que iba más allá de sus miserables personas, que su denuncia abarcaba un futuro donde habría de esperarlo otra vez la pesadilla. Los invito, para no citar más que uno, a releer el poema en que González Videla es acusado de traidor a su patria, y a sustituir su nombre por el de Pinochet, a quien Salvador Allende también habría de llamar traidor antes de caer asesinado; los invito a releer los versos en que Neruda transcribe cartas y testimonios de chilenos torturados, vejados y muertos por la dictadura ; habría que estar ciego y sordo para no sentir que esas páginas del Canto general fueron escritas hace dos meses, hace quince días, anoche, ahora mismo, escritas por un poeta muerto, escritas para nuestra vergüenza y acaso, si alguna vez lo merecemos, para nuestra esperanza.

Conocí muy poco al hombre Pablo Neruda, porque entre mis defectos está el de no acercarme a los escritores, preferir egoístamente la obra a la persona. Dos testimonios había tenido de su afecto por mí: un par de libros dedicados que me hizo llegar a París, sin que jamás hubiera recibido nada mío, y una página que envió a alguna revista cuyo nombre no recuerdo, y en la que generosamente trataba de aplacar una falsa, absurda polémica entre José María Agüedas y yo a propósito de escritores «residentes» y escritores «exiliados». Cuando Salvador Allende asumió la presidencia en noviembre de 1970, quise estar en Santiago cerca de mis hermanos chilenos, asistir a algo que era harto más que una ceremonia, la primera apertura hacia el socialismo en el sector austral del continente. Alguien llamó a mi hotel con una voz de lento río: «Me dicen que estás muy cansado, ven a Isla Negra y quédate unos días, ya sé que no te gusta ver gente, estaremos solos con Matilde y mi hermana, Jorge Edwards te traerá el auto, vendrán Matta y Teresa a almorzar, nadie más». Fui, claro, y Pablo me regaló un poncho de Temuco y me mostró la casa, el mar, los solitarios campos. Como si tuviera miedo de cansarme, me dejó andar por los salones vacíos, mirar despacio y a mi gusto la caverna de Aladino, su Xanadú de interminables maravillas. Casi inmediatamente comprendí esa correspondencia rigurosa entre la poesía y las cosas, entre el verbo y la materia. Pensé en Anna de Noailles preguntándole a una amiga el nombre de una flor entrevista en un paseo, y asombrándose: «Ah, pero si es la misma que tantas veces he nombrado en mis poemas», y sentí lo que iba de eso a un poeta que jamás nombró sin antes palpar, vivir lo nombrado. Cuánto resentido, cuánto envidioso ironizó en su día sobre los mascarones de proa, los atlas, los compases, los barcos en las botellas, las primeras ediciones, las estampas y los muñecos, sin comprender que esa casa, que todas las casas de Neruda eran también poemas, réplica corroboración de las nomenclaturas de Residencia y del Canto, prueba de que nada, ninguna sustancia, ninguna flor había entrado en sus versos sin ser lentamente mirada y olida, sin darle y ganarse el derecho a vivir para siempre en la memoria de los que recibirían en pleno pecho esa poesía de encarnación verbal, de contacto sin mediaciones. Incluso la muerte de Pablo Neruda entre escombros y alimañas uniformadas, ¿no es un último poema de combate? Sabíamos que estaba condenado por el cáncer que era una cuestión de tiempo y que acaso hubiera muerto el día en que murió aunque la ralea vencedora no le hubiera destrozado y saqueado la casa. Pero el destino habría de dibujarlo hasta el fin como lo que él había querido ser; voluntariamente o no, ya ajeno a lo circundante o mirando las ruinas de su casa con esos ojos de alcatraz a los que nada escapaba, su muerte es hoy su verso más terrible, el salivazo en plena cara del verdugo. Como en su día el Che Guevara, como Nguyen Van Troy, como tantos que mueren sin rendirse. Me acuerdo de la última vez que lo vi, en febrero de este año; cuando llegué a Isla Negra me bastó ver la gran puerta cerrada para comprender, con algo que ya no eran las certidumbres de la ciencia médica, que Pablo me citaba para despedirse. Mi mujer había esperado grabar una charla con él para la radio francesa; nos miramos sin hablar, y el grabador quedó en el auto. Matilde y la hermana de Pablo nos llevaron al dormitorio desde donde él continuaba su diálogo con el océano, con esas olas en las que había visto los gigantescos párpados de la vida. Lúcido y esperanzado (eran las vísperas de las elecciones en las que la Unidad Popular afirmó su derecho a gobernar) nos dio su último libro. «Ya que no puedo ir a las manifestaciones ni hablarle al pueblo, quiero estar presente con estos versos que escribí en tres días». El título lo explicaba todo: Incitación al nixonicidio y alabanza de la revolución chilena; versos para gritar en las esquinas, para que los cantores populares les pusieran música, para que los obreros y los campesinos los leyeran en sus centros y en sus casas. Un televisor a los pies de la cama lo mantenía al tanto del proceso electoral; novelas policiales, que tanto le gustaban eran mejor sedante que las inyecciones cada vez mas necesarias. Hablamos de Francia, de su último cumpleaños en la casa de Normandía donde los amigos habíamos llegado de todas partes para que Pablo sintiera un poco menos la geométrica soledad del diplomático famoso, y donde con gorros de papel, largos tragos y música lo despedimos (él lo sabía, y nosotros sabíamos que él lo sabía). Hablamos de Salvador Allende que había venido a visitarlo en esos días sin previo aviso, sembrando la estupefacción con un helicóptero inconcebible en Isla Negra; y por la noche, aunque insistíamos en irnos, en que descansara, Pablo nos obligó a mirar con él un horrendo folletín de vampiros en la televisión, fascinado y divertido al mismo tiempo, abandonándose a un presente de fantasmas más reales para él que un futuro que sabía cerrado. En mi primera visita, dos años atrás, me había abrazado con un hasta pronto que habría de cumplirse en Francia; ahora nos miró un momento, sus manos en las i nuestras, y dijo: «Mejor no despedirse, verdad», los fatigados ojos ya distantes.

Era así, no había que despedirse; esto que he escrito es mi presencia junto a él y junto a Chile. Sé que un día volveremos a Isla Negra, que su pueblo entrará por esa puerta y encontrará en cada piedra, en cada hoja de árbol, en cada grito de pájaro marino, la poesía siempre viva de ese hombre que tanto lo amó.

Ginebra, 1973

Julio Cortázar, Obra Crítica / 3 Edición de Saul Sosnowski,  Punto de Lectura, 2004

envio Eduardo Planas

Por lobitogabriel - 12 de Octubre, 2007, 9:43, Categoría: lecturas
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)

carla andrade, brasil

LABIRINTOS

Uma voz de degraus —
inalcançáveis —
está presa no porão
dos pensamentos.

Há muito tempo,
quando ninguém sabia
se pode mastigar o tempo
(as horas são ainda
mais mastigáveis),
ela já estava lá.

Na infância, tinha dentes.
Presas de cristal...
Era o tato
e todos os dedos do mundo
formigas estranguladas
nuvens de baralhos do céu
carrosséis berrantes da alegria.

              (Às vezes, disfarçava-se de saltos
   e, em cima das árvores, perseguia pipas).

Na adolescência, piscava aos vaga-lumes.
Cheiro de enxame, gosto de fumaça,
censura de pêlos e
textura de ferida lívida.
A voz, epílogo de beijos
(sufocados de sonhos
em capítulos rosas).

Hoje, a voz, só uma música.
Sem cor e gosto de terra:
fala palavra, cospe sílaba.
Um buraco de ecos.
Degraus inalcançáveis, sepulcros
de memórias de framboesas.

envio: poesia.net
www.algumapoesia.com.br
Carlos Machado, 2007

Por lobitogabriel - 12 de Octubre, 2007, 9:41, Categoría: poesia
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)

neuza ladeira, brasil

Eu vivo

 

A imagem que virou miragem quieta guardada

Ribomba como nos tambores

A graça da dança prima Isadora

O rito pasma a natureza.

 

Indo e vindo domesticar a dor

A certeza da morte sulcou... Habitua-se a selvas
Ressoa violenta em Tropa de Elite odiando espécies
O convívio se restringe as formalidades...apenas números numa inversão deste estado monstruoso.
Afinal a sociedade é feita para nos servir, mas servimos nós a ela.
Agora um país ameaçador onde a vida pouco vale

Por lobitogabriel - 12 de Octubre, 2007, 9:31, Categoría: poesia
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)

italia: libro di claudio comandini

Basso Impero

Sovera – 2006 – 12,00 Euro

 

Questo romanzo d’esordio di Claudio Comandini è ambientato nell’hinterland di un’ ex provincia ormai logora di troppi eventi o, altrimenti, svanita tra ricordi di dolce vita. Nel cuore di quello che un tempo fu, nonostante tutto, anche impero, si anima, accanita e puntuale, una penna (o tastiera che si voglia) pronta a scandagliare ricercando ogni possibile riferimento ormai inesistente nel suo essere licenziosa e irriverente. Una scrittura canalizzata in un fondo, quello di un Basso Impero che, attraverso secoli ricolmi d’intrighi e cortigiane, si avvicenda ancora, longevo e implacabile, espletandosi in tutto il suo più infimo degrado. Siamo agli sgoccioli del Novecento, corre l’anno 1994 e l’Italia conosce il suo primo governo Berlusconi. Comandini, per l’occasione, trova due date intense ed evocative per meglio rimarcare la sua narrazione, quella del 25 aprile e quella dell’ 8 settembre: dalla liberazione all’armistizio. Con questa stessa sequenza, traccia principio ed epilogo di tutti gli accadimenti che si susseguono nel suo libro. Sono eventi racchiusi in un diacronico accavallarsi di sequenze che imperversano, ma non a caso, rappresentando una stagione rissosa, persino dolorosa e nondimeno provocatoriamente spassosa. Sono mutamenti che toccano anche luoghi disconnessi nella memoria, davanti una televisione spenta che parla e un calendario senza giorni penzolante sul muro. C’è un bar che anima il tutto insieme alla piccola comunità che vi bivacca intorno. Dentro ci scorrono i personaggi del luogo, con le loro singolari vicissitudini, che si alternano in un comune vivere divenuto inconsulto. Ci sono Ludovico, Porkospin, Cecco lo sciamano, il grande amico Eugenio e le “femmine” che, sebbene qui vengano meno come tematica portante, prendono qua e là il sopravvento, fino ad occupare letteralmente un’intera pagina attraverso i loro attributi più intimi. Attributi dove lasciarsi andare in elucubrazioni mitologico-filosofiche con voluttuosità canzonatorie; cavalcare ardite fantasie per stordirsi nell’esperienza e galoppare, dopotutto, sul “fondo”. Bukowski che fa capolino, ma qui abbondano anche androgeni transessuali. L’amore c’è, mai scritto maiuscolo eppure totale ed incondizionato: è quello sentito per Serena. Ishtar è la loro gatta invalida, trovata in fin di vita, dentro un cassonetto dei rifiuti, sarà lei la loro complice e più diretta testimone. In questo “basso impero dove solo i servi hanno potere” compare, in primis, Jim Morrison, ci parla in greco e scivola sulle labbra “aspirapolvere”  delle ragazze “crickcrock”. Mito  e mercato post mortem  non potevano tralasciare Kubain coinvolgendo persino Hegel ne “l’effettualità come criterio decisivo del farsi della realtà”. Un Basso Impero “maionese globale” dove The end  è “l’unica canzone dei Doors da non sembrare datata”, “uovo del mondo alla fase terminale” con qualche turbato sorriso acceso sulle note di On the Sunday of Life dei Porcupine Three o Sunday morning dei Velvet. Stile fluido e intenso, fortemente intellettualistico nel suo essere triviale, ma che non rinuncia a calarsi nel gergo del mondo di cui, in fin dei conti, è parte: “a uno scudo dal collasso”.  Tanta foga, rabbia, denuncia, tanto passato prossimo ancora da archiviare, che pulsa di armonioso disordine, materia viva e ancora tutta da plasmare, così scorrono i tanti aneddoti descritti da Comandini. Storia, oltre storielle e inferni personali che si aprono tra chiassosi echi delle risa di amici; fantasmi che, puntualmente, ritornano. La strage di Bologna, in questo libro, potrebbe rappresentare un comune nodo per tutto, tanto nel personale del protagonista quanto nelle più pubbliche faccende di questo paese. La memoria intanto corre, ritorna in Grecia, ai viaggi con Serena e i ricordi di scuola. Tragedia e piacere s’incontrano. Un’amara casualità è quella della notizia dell’attentato sopraggiunta sul primo acerbo piacere di un’eiaculazione, nella più aspra, pungente e vitale poesia adolescenziale. 

 

Nota di Enrico Pietrangeli - 2007

Por lobitogabriel - 12 de Octubre, 2007, 9:22, Categoría: lecturas
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)

winston orrillo, peru

EL CHE EN EL SIGLO XXI

 

                        “A los comandantes Fidel y Raúl Castro, Hugo Chávez, Daniel

                          Ortega y a todos los otros dirigentes populares, con uniforme

                           o sin él. A todos los que nos demuestran, con sus luchas y

                            victorias, que Otro mundo es posible.

 

 

 

 

                                   “Otra vez siento bajo mis talones el costillar de

                                   Rocinante. Vuelvo al camino con mi adarga

                                    bajo el brazo”

                                                               Carta del Che a sus padres.

 

 

En el centro del cárdeno

    Ignífero y fragante

       Pezón del continente

            Donde medra el grumoso

               Dogal de la injusticia

 

Donde vive la umbría

   Desolación rugosa

 

Donde el arácnido día

   Cancela (eso desean)

        La esperanza indeleble.

 

Cuando el espectro amor

    Ya se cree eviterno.

 

Allende el señorío

   De la podre y el miasma

 

            ¡Irrumpe el Che Guevara!

 

Zambullido en la historia

   De aquestos días férreos

        Exorciza al espanto

            De aquellos genocidas.

 

Él es toda la selva

    La montaña y la Sierra

          Maestra del futuro.

 

¡Oh, flor de comandantes!

 

 

   Como debes saberlo

        Tu simiente indemniza

             A la América infausta.

 

¡Nacen los comandantes

    Que allanan la injusticia!

.

         Embalsamada queda

             La iniquidad de otrora

 

                  Se desploma el Imperio

                        Con todos sus silicios:

 

¡Cardúmenes de auríferos

      Che Guevaras se yerguen!

 

             Leen a Don Quijote

                   Recitan a Martí

                         Se fuman un habano

                              Por los nuevos laureles.

 

¡No, no es un meteorito!:

 

      ¡Es el ALBA que arriba…!

 

              ¡La trajo el Che Guevara

                   Frutece en este siglo XXI

                        Y para todos!

 

Prorrumpió en la mañana

     Encandiló a la noche:

         Al tiempo deshuesado

              Que otrora era la vida

 

                        La atribulada y áspera

                        Inhóspita jornada

                         Que el Che y sus comandantes

                          Espléndidos clausuran

Por lobitogabriel - 12 de Octubre, 2007, 8:59, Categoría: poesia
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)

lili muñoz, argentina

CHE

 

Hallequin de la higuera.

Che de  broncas y  estrellas.

 

Che tan nuestro.

 

El amor/ desamor

que no cuervos ni  muerte

fue el  espejo

la  vibrazón final

el otro, el uno, el laberinto

pensamiento y mirada

ya hacia adentro

 

Che

 

¿y qué de aquella niña-cobre

claudicante

allá, en la patria al sur

en aquel puerto

de bruma y negazones?

¿o de la otra, la que quedó engendrando

entre sierra-ciudades

por los mares?

¿dieron a luz miríadas

miradas

en vísperas de luna

hasta la última.

 

No cierra, Che,

tanta fuerza

y amor

tanta  ternura

en semental desquicio

macerados.

 

Te negamos. Re-negamos.

De tus sueños

brotaron 

panfletos para el  hiper,

plataformas, camisetas,

gorros, afiches,

páginas web,

congresos  y encuentros culturosos.

 

Aún se escapa.

El sendero de fulgor de nos escapa.

De: Puro limón y azúcar, Edit. Tierra Firme, Bs.As. 2006

Por lobitogabriel - 12 de Octubre, 2007, 8:55, Categoría: poesia
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)

susana cordisco, argentina

Luz roja

                                                         En homenaje a la Sra. Juana Couretot de Güella

 

El día se presentó gris y lluvioso. El  viento helado mecía las ramas de los árboles sembrando de amarillo las veredas.

Había poca gente en las calles como resultado de la desapacible mañana.

Algunos niños, aferrados a las manos de sus madres, caminaban con los rostros enrojecidos y los ojos brillantes. También se observaban varios hombres, sobriamente abrigados y algunos automovilistas detenidos frente al semáforo.

Por las aceras todos caminaban con rapidez, tratando de permanecer el menor tiempo posible en la intemperie. Sólo las personas de más edad se desplazaban con lentitud.

Pero  algo ocurrió en esa fría y lluviosa mañana…

 

-Vamos, es hora de levantarse- la voz de  la  madre le llegó desde lejos.

La niña, desde la agradable tibieza  de su cama , abrió lentamente los ojos  encontró la sonrisa blanca de quien  tanto la mimaba.

En el campo el invierno es más crudo y el frío orada la piel y se mete despacito hasta los huesos.

 Para proteger la frágil salud de la  pequeña, los padres habían decidido no enviarla a la escuela , el contacto con la educación lo realizaría  en forma particular..

Se levantó presurosa y se dirigió a la cocina en donde esperaba el  encargado de instruirla en el aprendizaje de las distintas materias. .A ella le divertía verlo  con los anteojos redondos ubicados sobre la prominente nariz  y sus grandes manos haciendo garabatos en el aire.

Bastó con encender la luz de la ansiedad  para que pudieran continuar con la ayuda del maestro  y la de su madre por el camino del conocimiento .Los niños asimilaron las enseñanzas y ampliaron su avidez por aprender con lecturas sabiamente dirigidas. En el hogar había una importante cantidad de libros y con cada lectura un mundo nuevo se abría ante sus  ojos.

Sintió escalofríos y llamó a su madre para que le alcanzara un abrigo. A pesar de la calidez del ambiente  la niña era muy sensible a los cambios climáticos y al comenzar el otoño su familia tenía especial cuidado en protegerla del frío.

Terminada la clase el maestro les comunicó  a sus progenitores los avances de cada uno de los hermanos elogiando la dedicación y la buena disposición que la pequeña presentaba.

 

Desde la distancia escuchó la conversación .Era conveniente que los niños fueran a una escuela en donde estarían en contacto con otros chicos. Se irían a vivir a Pergamino,  lugar indicado para que la pequeña y sus hermanos pudieran crecer y desarrollarse intelectualmente   plenos.

La adolescencia la sorprendió estudiando y planificando el futuro en función de los demás. Tal vez se presentaba  utópico todo lo que anhelaba pero sus planes  eran concretos. Quería tener su propia biblioteca y desde allí  trabajar para la comunidad.

Otra vez el frío.¡ Qué extraña persecución!. Las manos blancas parecían transparentes bajo la helada brisa del atardecer.

Se protegió con el grueso tapado, se colocó los guantes y caminó hacia  su casa. Debía cruzar la plaza  con el viento golpeándole el rostro y arrastrando las amarillentas hojas. No le agradaba el otoño. Podía apreciar la belleza de los tonos de los árboles y la calidez de las tardes soleadas pero un estremecimiento le recorría el cuerpo cuando en la  noche  escuchaba el ulular del viento entre las ramas.

 Un oscuro presagio empañaba su sonrisa.

 En la puerta de su hogar  la  estaba esperando el joven que pronto  se convertiría en su esposo .El calor de su mirada borró ese oscuro pájaro de alas desplegadas que aparecía  cada año con la llegada de las primeras brisas otoñales.

La boda, el traslado a San Nicolás y las distintas actividades que la mantenían  ocupada en forma permanente hicieron que por varios años viviera en una constante primavera. No obstante el otoño hacía sentir su presencia en los atardeceres sombríos.

En  las mañanas multiplicaba los  distintos proyectos compartiéndolos con su esposo.

-¿Una biblioteca?_ preguntó él - ¿Acaso ya no participaste en la fundación de la Remedios de Escalada?

- Esta será nuestra- respondió ella- comenzaremos con algo pequeño,  ya verás …

La frase quedó suspendida, pero la decisión continuó firme.

En el localcito de calle Ameghino los libros se fueron apilando y poco a poco fue creciendo el sueño convertido en una nueva realidad.

-Debemos buscar un espacio más grande- dijo  mientras desayunaban - y crear filiales para que quienes viven en los barrios tengan acceso a los libros.

Él  sonrió porque ya conocía el siguiente paso. Debería acompañarla, buscar  la colaboración de otras instituciones  y continuar apoyando  el proyecto de su esposa.

 

Esa mañana algo ocurrió…

La venerable anciana se aprestaba a cruzar la avenida en medio de la persistente llovizna, el viento y el frío. Se levantó aún más el cuello de su abrigo  y avanzó con paso lento.

Tal vez pensó en los cuidados que le prodigaba su madre o en el pájaro de alas negras que oscurecía el sol cuando llegaba el otoño o quizás en los títulos  que necesitaban para completar una colección…

 

O quizás en la función teatral en su homenaje…

Le había agradado  el reconocimiento  aunque con su forma de actuar demostró siempre  que lo importante es hacer sin pensar en las recompensas brindando a los demás la posibilidad de vivir en la luz y  de construir mundos a través de las palabras.

El viento, en esa esquina de la ciudad, castigaba  sin piedad a los transeúntes, avanzaba  enloquecido y se escurría con mayor violencia  por  esa especie de túnel que formaban  los dos edificios.

La anciana se detuvo  y tuvo especial cuidado en esperar el color que le permitiría avanzar sin problemas. El color verde era también el color que caracterizaba a la primavera .Ella  amaba a esa estación y le temía a ese otoño cruel que le azotaba el rostro.

Había poca gente en las calles. Algunos  niños  con los ojos enrojecidos y brillantes caminaban tomados de las manos de sus madres. También se observaban  varios hombres sobriamente abrigados y  algunos   automovilistas detenidos frente al semáforo.

La venerable anciana se aprestaba a cruzar la avenida…

El colectivero pasó con luz roja.

 

 

                                                                                              

Por lobitogabriel - 12 de Octubre, 2007, 8:52, Categoría: cuento
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)

Otros mensajes en 12 de Octubre, 2007




<<   Octubre 2007  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

links
400 elefantes
alena/ sensibilidades
alexlootz
alonso de molina
amado lascar
amelia pais
arkeomania
arte del mundo
artesanias literarias
autores de argentina
biblioteca virtual cervantes
calle b
cantautoras
carlos machado
ciudad de arena
ciudadseva
coeli
color pastel
daniel montoly
de Sandra Pien
desierto rock
dramateatro
ed. premura- rev. aledaños
el ciruja
el momo poesia
el ojo del sur
el taller del poeta
esperando a godot
estacion poetas
etcmagazine
fortin mapocho
francisco lagno
franco romanò
fundacion mempo giardinelli
gente con talento
graciela zolezzi
hipopografo
historia actual
hoja por hoja
ideologia bolivariana
incomunidade
jorge humberto
jorge letralia
jose augusto de carvalho
juan daniel perrota
Juana la Loca net zine
julia ardon
La mano y la mirada
la pagina del español
la siega
lau siqueira
Letralia, Tierra de Letras
letras libres
letras salvajes
lexia
los angeles de ulloa
luis battaglia
marca acme
maria neuza
mery sananes
mi patria es ticaragua
miguel lohle, arte
misioletras
mundo cultural hispano
musicas del mundo
norberto luis romero
norma nuñez
nuestra poesia
poesia y manta
por la boca vive el pez
portal de poesia
quaderns digitals
rene rodriguez soriano
renzo montagnoli
revista ala de cuervo
revista arquitrave
revista axolotl
revista axxon
revista diez dedos
revista eldigoras
revista numero
revista rusticatio
revista saragana
revista teina
revista triada
Revue d’art et de littérature, musique
rivista rnotes
sic
Símaco y la Victoria
sulmoura
tellusfolio
todo tango
trascender literario
triplov
urania art. Italia
vialetrastevere

links 2
agencia rodolfo walsh
alicia rey
alvarado tenorio
anuesca
ariele butaux
arique, poesia cubana
asoc. escritores españoles
bibliele/interpoe
biblioteca papyrus
bocanada
c. cult. armando t. gomez
calle b
carlos rengifo
carolina gonzalez velazquez
casa del poeta
casaescritura
cascalejiman
clevane pessoa
comunalatina
condominio brasil
cristina castello
destiempos
dimitris kraniotis
editorial premura
el coloquio de los perros
el confesionario
el pimentero
el viento
emigrati sardi
emilio reato, artista plastico
encontrarte aporrea
enfocarte
escritores patagonicos
flavia vizzari
franco santamaria
fuente del berro
gabriela piccini
gaceta literaria de santa fe
giancarlo amici
guy de crequie
idioma español
il campo
il cantiere news
interarte
isola sardegna
jose augusto de carvalho
kritya: a web journal of poetry
la letra de escriba
la mia sardegna
la poesia no se vende
la vanagloria
lapsus
lectora impaciente
lengua española
leo lobos
leonardo lobos
lexia
liceo poetico de benidorm
luciano somma
manuale di mari
marilena- romania
mary e salfer
messina web
mundo lusiada
norberto pannone
nuovapoesia
olga lonardi
Other Voice Project International
palabras diversas
parole di carta velina
pierre clavilier
pinna editoria
poemas del alma
poemas del alma 2
radio. fm la boca. argentina
raul astorga
realidad literal
revista calidoscopio
revista remolinos
revista vetas
revista zunai
ricardo costa
ricardo dubin
rolando revagliatti
romulo pardo
rua dos anjos pretos
ruben grau
sergio borao llop
storie di lavoro
topia
toros gurlekian, pintor
universidad de valencia
urbania lima
vicente huidobro
violeta texeira
visfluminius
viviana alvarez
www.crcposse.org
www.mystralight.com,

links3
45 rpm
alejandro mendez
alessandro monticelli
alternativa sur madrid
andre cruchaga
andres gustavo fernandez
antonio fontana
arte poetica
arte y cultura
artecomunicarte
BLOGNOVELA: Exex, la mujer del bigote
cacho de pan
carlos artusa
carlos barbarito
carlos fernandez
casimiro de brito
catamarcaculturarte
CELIT UNMSM
circolo cult. luzi
con voz propia - argentina
contracorrientes
contrapoder
Coro de Babel - El portal de la cultura y de la ciencia
dante bertini
despierta buenos aires
diego dana- trova
dimitris kraniotis
edgardo zuain
educar para la paz
el oro de los tigres
embusteria
fernando blasco
graciela vera
il romanziere
infinito mutante
interpoetica
isola della poesia
izhabela
jose luis mendoza marquez
julio carmona- peru
La fontana delle sette vergini
la lagrima de los poetas
la plazuela- españa
la tolva, rock
las filigranas de perder
latitud barrilete
letras vs palabras
liliana aleman
liliana aleman
lina zeron
LITERATURA WEB: Palabras Fractales
logos poetry
lucernario
mar desnudo
marco cortesi
marilena rodica
marilena rodica
mario capasso
mario tierno, musico
marta sepulveda
marta zabaleta
minitextos
mundo lectura
ninoska mermoud
nora mendez- el salvador
orlando valdez
oscar fernandez
palabras de uruguay
palabras del uruguay
panorama da palavra
papirolas
paulina vinderman
poesia de ahora
poesia dominicana
poetas al volante
poetas por la paz
poetas rosarinos
rampa
red mundial de escritores
reseñas literarias
revista alforja poesia
revista el rescoldo
revista perito
revista peruana de literatura
revista umbral
robert jara
rock argentino
rodrigo carvallo
ruben ferrero
ruben izaguirre
Sassari (Sardegna)
silvia favaretto
spigolature- sitio cultural italiano
taller de cartago
teatro el circulo
the cove rincon
tinta expresa peru
Un blog de traducciones de poesía hebrea: clásica, medieval,
universidad jose carlos mariategui
voces susurros rumor y gritos
zoopat

links4
5 poemas
abraham chinchillas
actitud cultura
adriana vieira
agustin espina
aldrava cultural
alejandro aura
alessandro canzian - italia
alexander zanches
angelica santa olaya
anidia editores
apofantica
arte de mundo
Asoc. Amigos V. Aleixandre
autores de concordia
benjamin ramon
caleidoscopio roto
carlos benitez villodres
carlos enrique cabrera
centro de documentacion epistolar
claudia ainchil
clon
cristina berbari
cuentos de la pelota
daniel riquelme
de letra en letra
dimitris kraniotis
dolores escudero
edita T
eduardo rezzano
el alakran literario
elena liliana popescu
enrique gracia trinidad
Ernesto R. del Valle
extracto de blanco
festival de poesia de puerto rico
fijando vertigos poesia
gabriel impaglione
gabriele ortu
gabriella vignola
galassiaarte
grupo casa azul
gustavo de lima
gustavo tisocco
herederos del caos
horacio ramirez
i poeti nomadi
il portale della cultura caraibica
Il sito degli scrittori incompresi
ileana gavinoser
indranamirthanayagam
Isaias Nobel
jose maria pallaoro
juglaralapoesia
kaos en la red
la cabeza de medusa
la gioconda
la lagrima de los poetas
Le chat qui pêche
ledama poesias...
leonardo colombi
leonardo colombi
librero humanoide
liliana celiz
limon partido
loreto silva
macedonio
marcia frazao
marciano duran
mariana bernardez
marta zabaleta
Melanie Taylor -Panamà
mireya robles
mirta liliana urdiroz
mis poetas...en ingles
neuza ladeira
noe lima
opposto
pajaro de america
paulina vinderman
pedro granados
poesiablu (italia)
poetas del grado cero
puerto de poetas
revista discursiva
revista el rescoldo
revista hache
revista la urraka
revista poeta
revista sesam
roxana sélum
shangri la
silvia loustau
sofia buchuck
spigolature
telescopio
teodulo lopez melendez
Texto-al - Grupo literário do algarve
veronica cabanillas
vertigo de los aires
virginia edit perrone

links5
alexander zanches
alternativa bolivariana
ana rosa bustamante
anna lisa melandri
antonio macias luna
antonio perez morte
antonio spagnuolo
ariel uriarte
artescrittura
barbara lia
beatriz valerio
betsimar sepulveda hernandez
C. Dolores Escudero
Carlos Ardohain
carlos enrique cartolano
Centro Cultural y Ambiental Kaykayen
Christophe Macquet (fotografia)
coitoergosum
colectivo huellas
con afecto
contra el olvido
costa negra
cultura brasil- lusofonos
dialectivos
diaspora sur
el altillo del policial
el caiman barbudo
el escribidor
el jinete de la tortuga
escritores colombianos
escritores de santiago
felix acosta
fer ilustraciones
festival de poesia de granada
flavia vizzari
francisco cenamor
francisco de asis fernandez
gabriel roel
gaceta editorial
geraldo reis
giuseppe cesaro
Graça Pires
hernando guerra tovar
http://hypothesenonfingo.zoomblog.com-Peru
ivan pessoa
jose pivin
jose pivin
jose saramago
k oz editorial
karina sacerdote
la idea fija
la jiribilla
la maquina del tiempo
la otra revista
la poesia venezolana
la puerta alternativa
lauren mendinueta
liliana celiz
liliana majic
linguagem viva
los argonautas
luciano cavido
mario capasso
mesa de poesia
mima la palabra
natura medio ambiental
nilda barba
odilon ramos boza
on the move
oscar fernandez, venezuela
oscar sosa rios
patricia perez madrid
Pedro Martinez
periodico de poesia
plural
poemargens
poesia comun
poesia mundial
poesia para alentar coraje
Poesia para o mundo
policial argentino
porfirio mamani
quique pesoa
rafael jesus gonzalez
recordando con Julio
rednel- colombia
reta biblioteca
revista caudal
revista de castilla y leon
rodolfo ybarra (perù)
rolando gabrielli
rolando riveros
sade escobar
salvador pliego
serie alfa
silvia iglesias
sin embargo resistencia
sin genero
uni service
union de escritores de brasil
victor sampayo

links6
ACLA
aire sin pajaros
ALEJANDRÍA - Literatura para ver
amigos V. Aleixandre
animales en masa
Arte y cultura en Alicante
autores de argentina
belleza de no pensar
Beth Brait Alvim
breves no tan breves
buho andino
casa de escritores del uruguay
casa de poesia uruguay
chile poesia
cinosargo
claudia ainchil
clevane pessoa
contos das almas
cultura door
cultura y politica
david lago gonzalez
dopo di noi
elena arriola
en la cosmopista
enrique gracia trinidad
espacios liquidos
eugenia prado
festival de cartagena
focoaxaca
francoise roy
gabriel galeano - artista
gabriel roel
gilda manso
Giovanni Alibrandi
Helena Faria Monteiro
heptagrama
hernan tenorio
intifada poetica internacional
jaque mate press
jorge contreras
JOSÉ LUIS MUÑOZ
kala editorial
karen hermosilla
karen valladares
la fosa
la otra revista
la pipa de hemingway
la pollera, revista cultural
lakshmi waia
laura gomez palma
leo castillo
letras contra letras
letras de chile
lilian elphick
liliana majic
luciano cavido
luigi de giovanni
madeja de palabras
maria elena sofia
mariana bernardez
marianela alegre
marietta morales
mario morasan- 2
mario morasan- escultor
marita balla
monica palla
nan guitierrez
olifante
onlus mecenate
oscar peretto
poesia de honduras
poetas en su pinta
poeticas de la resistencia
point editions
por la vida y la justicia
porfirio mamani macedo
puerto de buenos aires
quimicamente impuro
raul hernandez viveros
redes de papel
revista apuesta
revista cinosargo
revista grifo
revista lamas medula
revista metafora
revista urbana web
ricardo zanfardini
roberto aguirre molina
romanticismo y verdad
roxana crisologo
Roxana Sélum Yabeta
ruben antolin
sade escobar
susana lizzi
vals de los elefantes
veronica cabanillas
Viñeta Sour
voy a firmar aqui
winston morales
wip
www.hemingwayforcuba.net

links7
abuhardillandonos
adictos a la poesia
agencia rodolfo walsh
aipazcomun
alejandro laurenza
andrea alvarez
anterem edizioni
antonio andrade
arrepentidodeque
asoc. san geronimo
blog del escarabajo
carmen moreno
caza de poesia
circulo de poesia
comunaliteraria
cosiba- honduras
Cuscatlán - artes y literatura
daniela saidman
daufen bach
deconcepcionesysubsacradas
democracy now
diario de los poetas
diario de una diariera
edgar borges
editorial 3+1
editorial praxis
editorial tres mas uno
Eduardo Atilio Romano
el gran tunal
el puro cuento
el siglo de somerton
el socialista centroamericano
elixir aereo
festival poesia puerto rico
fragua universal
Fund. Itabunense Cultura e Cidadania
furia del libro
goyeneche/arcaute
Hápax Poetico
indymedia.org
iris miranda
isabel krisch
iwa
jesus aparicio gonzalez
juan antonio borges
la historia de don quijote
la tecla eñe
Lapislázuli Periódico
liliana escanes
lucia angelica folino
manlio argueta
marcelo marcolin
mariano carril
medios independientes
Michele Caccamo
molino rojo y fernet
murcielagario
naturaleza y camino del medio
nerina thomas
nicolas sanchez - ilust.,
nora mendez
observador juvenil
observatorio la crisis mundial
oclesis
palabras sin fronteras
perceval press
pere besso
poesía erótica de américa
polis literaria
radio angulo
radio nizkor
raquel de leon
Raúl Hernández Viveros
retablo de duelos
revista clave de poesia
revista el cuervo
revista esquife
revista koyawe
revista prosofagos
ricardo benitez
ricardo flecha
saber literario
sanpaku
sergio mattano
umbilikal
voz entrerriana
welcometosudamerica
www.partecipiamo.it
xavier frias conde
xavier frias conde

links8
abraham chinchillas
acercandonos cultura
Antología Poética Argentina Tomo I- editorial Gaceta Virtual
artistas de puerto rico
Bruno Jordan
Bruno Jordan poemas visuales
ciudadeyparias
Dario Vive -critica social
diogenes bitacora
el eterno retorno
El muro de Chile
el poeta ocasional
elida manselli
Elvira Alejandra Quintero
encuentro escritoras panamá
escritoras suicidas
federico andahazi
festipoesia cartagena
festival poesia yaracuy
flavia cosma
francisco madariaga
gabriel rimachi sialer
guillermo coulter
i poeti nomadi
ilove-italynews
imaginados
internatural
jose acosta
kosmonauta del azulejo
la furia del libro
la luciernaga
la tecla eñe
lamericalatina
latinoamericaexpress
leticia garriga
letras del bambú
letratlántica
Libros Raros y Manuscritos en Venezuela.
los bigotes de dalí
luis britto garcia
luis rafael
lustra editores
Marcos Reyes Dávila
marilda confortin
matematicas y poesia
mauricio feller
max rojas
mesa y vino
nadar sin agua
nilda barba
nora alarcón
nos digital
poesia cronopia
poesía más que nada
porfirio mamani macedo
rafael mitrenko
resonancias
revista letra libre
revista literaria Narrativas
revista poe+
revista poeta
revista triada
ruben antolin
scribd - libros digitales
Tahar BEKRI
The Barcelona Review en español
Unión Estatal de Escritores Veracruzanos
vidraguas

www.almargen.net
eGrupos
giovanna mulas
lujanargentina.com
ZoomBlog

 

Blog alojado en ZoomBlog.com